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Reseña: Castles of Mad King Ludwig

Por
In Reseñas
Track de puntuación
Pieza de jugador inicial
Marcos
Losetas de habitaciones
Loseta de ayuda
Losetas de objetivos
Cartas de habitaciones
Cartas de objetivos personales

Ficha del Juego

  • Diseñador: Ted Alspach
  • Ilustrador: Keith Curtis / Ollis Timm
  • Nº Jugadores: 1-4
  • Tiempo de juego: 60′
  • Mecánica: Consecución de objetivos/Colocación losetas/
  • Dependencia Idioma: Pequeño texto en la loseta de ayuda y reglas
  • BSO: Castles of Mad King Ludwig

El último jugador que haya estado en un castillo empieza la partida

El Rey Loco Luis II fue un rebelde de su época. Era un soñador y su única obsesión era crear un mundo de castillos donde vivir su vida, alejado de las intrigas de palacio. Y así lo hizo. Su sueño le costo la ruina y el exilio a uno de sus castillos, pero gracias a su “locura” el rey Ludwig nos dejó algunos de los castillos más impresionantes del mundo. Hoy vamos a hablar de Castles Of Mad King Ludwig, un juego inspirado en el sueño del Rebelde Luis II.

¿De qué va?

La vida del Rey Loco giraba en torno a la construcción de castillos a cada cual más bonito con un cometido simplemente estético y nada funcional. De eso es precisamente de lo que va este juego: de construir castillos que te hagan sumar y sumar puntos durante durante la partida. Pero a diferencia del Rey de Baviera, les tendrás que dar un sentido… ¡Veamos porqué!

Durante el setup del juego, cada jugador cogerá tres cartas de objetivos personales de los cuales tiene que elegir dos. Además, en el centro de la mesa, se colocarán al azar 3 objetivos comunes elegidos entre los muchos disponibles. Estos objetivos pueden ir desde construir el mayor número de jardines, el mayor número de metros cuadrados de salas de música, puntuar por cada salida al exterior que tenga nuestro castillo…

En cada ronda, el jugador inicial va colocar en la mesa 6 nuevas habitaciones, que vendrán determinadas por las 6 cartas que levantemos del mazo central.

Una vez expuestas, el maestro constructor (jugador inicial), ordenará esas habitaciones según el valor que quiera darles, haciendo que el resto de los jugadores tengan que pagarle por ellas más o menos según su criterio.

Hecho esto comenzará la fase de compra en la que, empezando por el jugador sentado a la derecha del jugador inicial, podremos pagar por la habitación que elijamos, para inmediatamente construirla en el castillo y sumar tantos puntos como indique la loseta. La cosa es que al construir, tienes que hacerlo según las normas de colocación y sabiendo que según donde las coloques, estas te darán más o menos puntos. Si pones una sala de música al lado de un dormitorio de descanso, la habrás fastidiado seguramente, y tendrás que quitarte puntos en el track, pero quizá te interese porque “cerrando” habitaciones (comunicando todas sus puertas con otra habitación), tendrás derecho a utilizar acciones especiales que van desde hacer un turno extra, a ganar 10000 marcos o puntuar doble una habitación.

El último jugador en comprar habitación es el maestro constructor, que tendrá que pagar el efectivo a la banca. Claro, aquí cuidado, porque ser maestro constructor te da la capacidad de elegir el precio  de las habitaciones y vas a recaudar dinero porque el resto de jugadores te las tienen que pagar a ti, pero al mismo tiempo te fastidia impidiéndote comprar habitación hasta el final de la ronda. Por este motivo, el jugador inicial siempre rota.

Terminada la fase de compra de habitaciones, pondremos 1000 marcos encima de las que no hayan sido compradas, haciéndolas de esta manera mucho más atractivas para la siguiente ronda.

Esta dinámica se repite hasta que todas las cartas de habitaciones hayan sido levantadas. En ese momento, sumaremos los puntos adicionales y chinpum.

Opinión

Vamos a empezar hablando de lo peor de este juego o más bien, de lo único malo que le he visto: La caja. ¡Qué susto Dios mío! La abres y dices: ¿Pero dónde está mi juego? Aire, mucho aire. Más aire que componentes.

Pero es que no necesitas más. El juego es bueno tal y como es. Así me lo prometía Betote en Twitter… y no se equivocaba. Y es que Castles of Mad King Ludwig tiene muchas cosas buenas: sus mecánicas, lo sencillo que es, pero a la vez la cantidad de elecciones que tenemos durante la construcción del castillo…

Si somos maestros constructores tenemos la tarea de pensar cómo ordenar las habitaciones de forma que las que sabes que el resto quiere, no las pongas ni demasiado caras (porque no te las comprarán) ni demasiado baratas (porque de este modo no ganarás la pasta que deberías en tu turno). No hay que olvidar que el papel de maestro constructor, si la partida es de 4 jugadores, lo tomas una de cada 4 rondas así que si haces mal tu trabajo o la gente es tan… mala, de no comparte nada, o comparte poco, te quedas sin un pavo para, en tu turno, ampliar el castillo a tu gusto o según tus necesidades.

Luego en la fase de compras tienes que calcular bien ,eligiendo por ejemplo si coger una habitación que te de muchos puntos sobre la marcha o elegir otra que no te de tantos, pero que te ofrezca la posibilidad de cerrar algo y aprovecharte de la acción especial.

Los castillos proyectados al final de la partida son super interesantes porque aunque tenemos objetivos comunes, los personales van a ir definiendo la estructura de cada uno de ellos. Así que veremos algunos muy mazamorreros, llenos de sótanos, otros con muchos espacios dedicados al sueño y confort y otros… otros que no merecen ni el nombre de castillos.

Desde luego hay muchos juegos de construcción pero quizá este título sea uno de los que mejor transmita la sensación de estar realmente construyendo algo.

Aunque hay reseñas que dicen que es mejor cuantos más jugadores participen en la partida, yo tengo que decir que lo hemos jugado a 2,3 y 4 y todas las partidas me han parecido igual de buenas.

Lo único que me falta por probar es el modo solitario, que habiéndome leído las reglas para ello, debe funcionar fantásticamente bien.

Rejugable es un rato, porque tienes un montón de objetivos diferentes entre los que elegir, no sólo comunes, sino individuales. Eso si, creo que hay una expansión por ahí, ideal para los que les gusta completar o suplementar sus juegos con ellás.

Resumiendo: muy recomendable, sobre todo si te gusta eso de construir mientras juegas. No lo considero un juego de 10, pero por la sencillez de reglas (lo puedes sacar con no jugones), las risas de ver los castillos que se hacen algunos, lo bonito que es , la interacción de las subastas y sobre todo lo agradable que es de jugar, le pongo un…

Dificultad 50puntos
Puntuación final 80puntos
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Showing 13 comments
  • iMisut
    Responder

    Lo tengo en mi wishlist, pero es que me parece condenadamente caro (como todos los juegos de Bezier Games). Por eso no tengo ninguno… Ni Suburbia, ni este, ni One Night Ultimate Werewolf… ¡Ni que estuviesen echos a mano! Obviando este tema, todos estáis coincidiendo en que es un gran juego. A ver si se me pone por delante 😛

    Gran reseña!

  • Farko
    Responder

    Tiene muy buena pinta, la verdad.
    No había reparado en este juego hasta el momento, y por lo que cuentas, parece muy divertido.
    Y si encima dices que a dos jugadores va bien, pues lo pondré en el punto de mira para más adelante.

    Gran reseñaza!

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