Resumen del año: 2020 o el esfuerzo por hacer un balance positivo

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Pues para no perder la costumbre, un año más vuelvo a desempolvar el teclado para hacer el resumen del año a nivel lúdico. ¿Qué os voy a contar que no sepáis vosotros? 2020 ha sido un año para olvidar en muchos sentidos, pero cómo hay que ser positivos vamos a decir que es un año que nos ha servido para aprender a adaptarnos a unas nuevas circunstancias.

Lo mejor de jugar es socializar y este año hemos tenido que hacerlo de otro modo o directamente, como en mi caso, prácticamente no hacerlo, exceptuando alguna sesión a cuatro o directamente a través de videollamadas.

Pero en lo que re refiere a tiempo para jugar, hay que destacar que el confinamiento nos «regaló» (si es que al final tendremos que estar hasta agradecidos ?) un montón de horas que poder dedicar a nuestra afición y al menos en mi caso, sirvió para sacar juegos que cuesta más jugar en otros momentos del año y además, de una manera muy especial porque no sólo eran las partidas, si no todo el metajuego que surgió de manera improvisada… Con Star Wars Rebellion y La Guerra del anillo nos dio tiempo a ver todas las pelis antes de cada partida, de pintar las minis, de ponernos las bandas sonoras… Fueron dos rituales de partida que tengo bastante metidos en la cabeza. Un recuerdo para siempre, aunque con el sabor agridulce de saber que hacíamos todo esto para abstraernos de lo que pasaba fuera y que mientras tanto, había mucha gente pasando el peor año de su vida.

También recuerdo una sesión temática de varios días bastante divertida ambientada en la antigüedad: por un lado jugamos Hannibal, luego Commands & Colors Ancients y para terminar, monté también el Time of Crisis… este último salió rana, porque intenté jugarlo en solitario y el sistema me pareció insufrible, pero aún así, tengo muy buen recuerdo de los días que la mesa del salón estuvo copada de juegos «de romanos». Además, de esta larga sesión, salió la necesidad imperiosa de jugar otros juegos de la serie C&C y terminé comprando el Napoleonics… en parte también, empujada por los comentarios que hizo Chema en el podcast sobre la serie.

También dio tiempo a empezar y terminar varias campañas: una de ellas la del Undaunted Normandy, que reseñé este año y me pareció un sistema maravilloso, sobre todo por el equilibrio tan bueno entre tema, mecánicas, duración de partidas, azar, epicidad. O la de Robinson Crusoe: el viaje del Beagle, que me pareció original y bastante temática, además de ser super evocadora a nivel visual.

Otro momento reseñable fue el descubrimiento de Magic: The Gathering. Grabar un podcast con gente veterana, tiene la ventaja de hacerte ver que cualquier tiempo pasado, también fue bastante bueno y terminas cayendo en juegos como este. Se da el caso de que además un compañero de trabajo ¡Hola Alberto! jugó a Magic en los 90’s y no costó nada convencerle para que sacara del baúl de sus recuerdos su mítico mazo. Yo por mi parte compré un pack con cartas de todos los colores y manás para hacerte tu propio mazo y estuvimos durante un tiempo jugando prácticamente todos los días una partida. Fue una experiencia bastante bonita.

 

Y mirando las partidas en GeekGroup me doy cuenta que este año ha sido también un año de repetir mucho buen juego, de muchas partidas en solitario y también de estrenar títulos nuevos.

 

Y es que aunque uno de mis propósitos de 2019 fue rejugar a juegos que me encantaban, el participar en el podcast con la regularidad que hemos tenido, te obliga a probar también cosas nuevas. Pero estoy contenta, porque he mantenido mi ludoteca en el mismo número de juegos con los que empecé el año. He comprado unos 50 juegos, pero es que también he vendido el mismo número.

Otro propósito que hice y cumplí a raja tabla, fue el ir a todas las jornadas y convenciones posibles durante el año. Fui a las Bellota y enseguida nos encerraron a todos a causa de la pandemia. Así que sí: Objetivo cumplido.

Desde luego fue una experiencia que espero repetir algún día. La organización estuvo de diez: las jornadas se celebraron en un hotel  de Badajoz y las partidas se jugaban en sus salones. Tuvimos una comida juntos, con jamón y vino de la tierra, un sistema para cuadrar partidas a los juegos… todo salió fenomenal y tuve la oportunidad de jugar a juegos que en condiciones normales, son bastante más difíciles de sacar a mesa. ¡Qué recuerdos los de esta épica partida al Hannibal!

 

Y bueno, el resumen del año, no es resumen si no hablamos del top de 2020. Ya lo hicimos en el podcast (Qué rico el Mambo), pero os comento muy brevemente lo que más me ha gustado y lo que menos a falta de seguir probando cosas que han salido en estos últimos meses.

Como no me gusta terminar con lo peor del año, empiezo por la decepción más grande que he tenido. He de decir que entre lo peor, no hay ningun juego malo, sólo decepciones… quizá ha sido por haber sabido filtrar mejor que otras veces lo que creía que podía gustarme, pero a decir verdad ha sido un año donde incluso lo malo, sólo es menos bueno. No voy a deciros las cinco decepciones de las que hablé en el podcast, pero si la más sonadas para mi:

Tainted Grail

Pocas veces un juego despertó tanta ilusión como este cuando lo recibí. Un juego con un tema super atrayente, minis, un modo historia al estilo elige tu propia aventura, unas mecánicas aparentemente buenas… pero al final terminó resultando un fracaso y no fui capaz ni si quiera, de terminar la campaña. El juego como he dicho antes es bueno, sobre todo por el modo historia, pero las mecánicas resultaron ser demasiado pesadas. El juego te empuja a conseguir determinadas cosas para poder seguir avanzando en la historia, y esas cosas sólo se consiguen a través de unas acciones que resultan al final demasiado repetitivas. Además, si antes hablaba de un juego como el Napoleon Returns, que tiene para mi el mejor sistema de combate, este Tainted Grail tendría el peor, con diferencia.

Top de lo más destacable

5.- Napoleon Returns 1815

Una de las sorpresas del año, porque no sabía de su existencia. Un juego muy sencillo de reglas, precioso, de partidas de una hora y media y con un sistema de combate calcado al del Hannibal. La propuesta es muy sencilla: cada jugador va a llevar un bando. Los franceses van a tener un objetivo que cumplir que vendrá determinado por unas cartas y le indicarán qué ciudades tiene que controlar o cuantos ejércitos tiene que eliminar. El bando inglés/prusiano, debería «leer» las intenciones del Francés e impedírselo.

Y… ¿cómo lo harán ambos jugadores? Pues a través de movimientos de punto a punto con sus ejércitos y sacrificando la salud de éstos para avanzar más rápido, si así lo desean. Una mecánica simple pero efectiva, que te hace sufrir durante la partida porque ves cómo tus unidades van desgastándose irremediablemente para poder avanzar. Y los combates… pues son una maravilla. Cada vez que las tropas enemigas se encuentran en una localización, tiene lugar un combate. Cada jugador toma un número de cartas dependiendo de sus tropas y de lo que se trata es de sacarlas una a una para hacer que tu rival, tenga que sacar otra carta exactamente igual. Si tu le sacas una carga de caballería, él te tiene que responder con la misma carta. Y hay que andarse con ojo, porque perder la iniciativa en este tipo de combate, suele ser la muerte. Mientras que seas tu el de la iniciativa, puede ser asequible porque intentas sacar cartas que sean más numerosas en tu mazo, de forma que vayas agotando las posibilidades del rival. Pero si la pierdes… ¡malo!

Este sistema, calcado del Hannibal, para mi es el mejor sistema de combate que he jugado nunca. Da altas dosis de faroleo, tensión y diversión. Sólo por esto, el juego merece muchísimo la pena.

4.- Wilds Space

Un juego que salió hace no mucho y ha resultado ser tremendo. Es el Avecrem de los juegos de cartas. Es condensado en todos sus aspectos: tiempo de partida, tamaño de caja, en reglas, incluso en el número de acciones que haces durante la partida, pero al mismo tiempo, la sensación que te queda cuando lo juegas, es de haber jugado algo grande.

La premisa es muy sencilla: en tu turno tienes unas naves que vas a elegir si quieres aterrizarlas en un nuevo planeta o explorar ese planeta sobre el que ya has aterrizado… y eso es lo que te da acceso a las acciones del juego que son a grandes rasgos o robar cartas o jugar una sola carta. Teniendo en cuenta que eso, durante toda la partida, sólo lo vas a poder hacer 10 veces (o robar o jugar una sola carta), pues ya os podéis hacer una idea de lo apurado que vas con todo. Los puntos se ganan haciendo combinaciones con las cartas: sets de diferentes tipos de cartas, de robots que te dan puntos directos, de cartas de misiones…

Y o combas o mueres, porque si de las 10 acciones que tienes, empleas varias en robar cartas y luego a la hora de jugar sólo te deja bajar una, te tienes que buscarte las papas para enlazar una acción con otra y conseguir hacer un turno que te permita bajar tres o cuatro. Y es un dolor, porque casi siempre que bajas una carta, te pide algún requisito: o descartar cartas de tu mano o cartas jugadas.

Lo que más me gusta sin duda de este juego es la planificación tan tremenda que tienes que hacer en tu cabeza antes de empezar a bajar cartas. Tienes que ir encadenando combos y requisitos, para que todo cuadre y puedas hacer el turno de tu vida.

3.- Gloomhaven Jaws of the Lion

Como dije en el podcast, un juego al que podrían haberle dado perfectamente el premio a «producto del año». ¿Qué podía salir mal de la idea de coger el mejor juego posicionado en la BGG y convertirlo en algo mucho más manejable sin tocar prácticamente las reglas y el concepto original? Una caja pequeña, un libro de escenarios que también es el propio tablero de juego, con el ahorro en setup que eso conlleva, una campaña asequible y un manual a modo de tutorial progresivo que aprendes mientras juegas, buenísimo. Una maravilla en definitiva.

2.- Pax Pamir

Juego redondo, que a poco que te fijes en él, ves un trabajazo enorme detrás para hacer un producto de diez: producción brutal y con mucho sentido, un tema desconocido que aunque no se siente demasiado durante la partida, las cartas y los componentes te llevan a querer investigar más sobre él. Super depurado en mecánicas, muy sencillas, que cualquiera puede aprender y una interacción que hace que te lo pases muy bien durante las partidas. Si te llaman la atención los «Pax» pero te abruma tanta regla y tanto concepto (como era mi caso), échale un ojo a este, porque está totalmente indicado para gente como nosotros.

Por cierto, esta ambientado en la rivalidad de potencias como Rusia, Inglaterra y los propios Afganos por el control de Asia central en el S. XIX. Un tema tan apasionante como desconocido.

1.- Everdell

Sin ninguna duda y a pesar de lo que mucha gente pueda opinar de él, para mi ha sido el mejor juego de 2020. No sólo por lo que me ha parecido el juego en sí, si no también por ser el que más he jugado. Cada vez que lo saco a mesa es un espectáculo: por los combos, por las sinergias entre las cartas, por lo diferentes que son las partidas dependiendo de cómo las juegues, por el reto que supone ganar una partida en solitario con la expansión Pearlbrook… Desde que supe que saldría en castellano, fue mi juego más esperado y a pesar del ansia, las expectativas se cumplieron.

Por cierto, una de las mayores pegas que se le puso en su día a este juego fue el azar, pero de verdad os digo que si le dedicáis unas cuantas partidas a conocer bien el mazo de cartas y a aprender cómo ciclarlo, ese azar se mitiga muchísimo. Hay azar y a mí eso me gusta, pero con lo que más disfruto es precisamente intentando reducir en cada partida ese azar con las herramientas y mecanismos que te ofrece el juego. Hay curva de aprendizaje y margen de mejora y eso me encanta.

Un juego que pronto reseñaré, porque se merece toda la atención por mi parte. En el momento que tenga todas las expansiones y pueda jugarlas, tendrá su espacio en el blog 😀

 

Y para finalizar, solo un pequeño recuerdo a Essen… una feria que este año se celebró digitalmente pero que nos dejó también con la ilusión de la presentación de novedades que hemos podido probar en este último trimestre y han dejado buenísimo sabor de boca: Monasterium, Red Cathedral, Beyond the Sun, Alma Mater, Lost Ruins of Arnak… No he probado un sólo juego malo de los presentados.

Echando la vista atrás y recordando todos estos juegos, se puede decir que 2020, a pesar de todo lo malo, no ha sido tan horrible como cabría esperar. Ha dejado un montón de buenas partidas y momentos, pero sobre todo, lo más importante: nos ha enseñado a valorar aún más los buenos ratos que los juegos nos dan, cuando estamos rodeados de amigos y familia.

¡Feliz 2021 a todos!

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Showing 2 comments
  • Foxinthesierra
    Responder

    Feliz año y muchas gracias! No suelo escribir, pero me alegra coincidir en el Everdell arriba en el top, para mi lo más jugado, a 2 y en solitario,me parece una pasada, cuando me hizo click! me di cuenta de la joyita que es, esperando tu reseña y deseándote el mejor y más tranquilo 2021 posible.

  • Andrés Saldeño
    Responder

    GLOOMHAVEN JAWS OF THE LION… A ver cuando lo traen en Castellano. Su hermano mayor no me pareció esa joya… y creo que este me va a gustar mas.
    Con el Tainted Grail me pasó lo mismo que a ti.
    El de Napoleons Returns tiene muy buena pinta (para alguien al que no le gustan los war games)… si lo traen a castellano habra que darle un vistazo.

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