Bitácora de partidas: Essen 2016. Lorenzo, The Colonist, Terraforming, El Banquete de Odin, Great Western Trail

Hace un mes aproximadamente hice la lista de la compra de Essen y la compartí con todos vosotros. Pues bien, ahora os traigo la experiencia de haber jugado a mucho de los títulos que finalmente compré. No suelo hacer resumen de partidas, pero creo que después de Essen es interesante hablar de las primeras sensaciones para que sirva a algunos para terminar de decidirse por un título. ¡Empezamos!

Lorenzo il Magnífico

Ya he podido jugar tres partidas al nuevo juego del trio italiano y la verdad es que deja buenas sensaciones. Si os gustó Marco Polo y Gran Austria hotel, seguramente os guste Lorenzo porque tiene muchas similitudes con esos dos títulos. Han creado un estilo propio y cuando juegas a cualquiera de esos tres juegos, te das cuenta de que tienen su “sello”. En cada ronda vamos a tener que tirar tres dados que son comunes para todos los jugadores y que además van a compartir color con los peones de cada jugador. Si sacamos un 3 en el dado naranja significa que vamos a poder hacer acciones de valor 3 o menos con nuestro peón naranja. La acción principal es coger una carta del tablero y llevarla a tu zona de juego y a su vez esa carta te va a proporcionar recursos o habilidades especiales que se ejecutaran al momento o cuando, con otro dado, realicemos una acción que activa las cartas que previamente nos hayamos llevado a nuestro tablero. Además tenemos un track de reporte al Vaticano muy parecido al track del emperador que tenemos en el Grand Austria Hotel, pero con una vuelta de tuerca muy interesante que permite tomar una decisión que puede ser crucial para ganar o perder la partida.

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El juego es un poco dado al AP porque en cada ronda salen 16 cartas. Esas son las cartas que van a estar disponibles para todos los jugadores. Cada carta tiene un coste que hay que pagar con el valor del dado que elijamos, un coste de recursos, un bonus inmediato que nos da en el momento de coger la carta y una acción que podremos activar en un futuro. Cuatro valores que hay que analizar de 16 cartas diferentes. Si te das prisa y sin mirarlas todas te decides por una, sientes que le estás dando la oportunidad a otro jugador de coger una carta mejor, si las analizas todas, el turno se eterniza y pueden lloverte reprimendas del resto de jugadores. Por suerte, las cartas están muy bien compensadas y no hay ninguna especialmente potente.

Las reglas se explican en 5 minutos y la complejidad viene a la hora de decidir qué cartas coger y cómo activarlas. La única pega que le veo es la rejugabilidad. Las cartas que aparecen en cada partida siempre son las mismas (cuatro por era y hay 6 eras diferentes). Hay cientos de posibilidades pero creo que una vez conocidas las cartas, puede pecar de repetitivo. Si tienes una ludoteca pequeña y piensas darle muchas partidas, quizá no es el título más recomendable, pero si eres como yo, que como mucho suele jugar 10 partidas al año a un juego, es una estupenda opción.

The Colonist

Ha sido la sorpresa de este Essen. De casi todos los juegos de los que os voy a hablar, tenía referencias y sabía que me iban a gustar o que al menos, iban a ser buenos juegos. Pero The Colonist lo compré por intuición, sin leer opiniones de él y fue una apuesta muy arriesgada porque cuesta nada más y nada menos que 70 euros. Es verdad que vienen muchísimos componentes y son de muy buena calidad, pero… ¡¿qué más da los componentes si luego te encuentras con un truño!?

En el juego vienen dos libro tochos que en un principio puede dar pereza leer, pero las reglas son super sencillas y creo que podría resumirlas en un párrafo:

Vamos a empezar la partida en la primera era (podemos jugar hasta cuatro) y vamos a tener desplegado un tablero formado de fichas hexagonales unidas entre si por las que vamos a poder mover nuestro peón. En nuestro turno, lo vamos a tener que mover tres veces y cada vez que lo movemos, tenemos que hacerlo o a una loseta adyacente a donde nos encontremos o pegar un salto a cualquiera de los mercados que haya en la colonia para realizar la acción de la loseta. Tres movimientos, tres acciones ejecutadas en cada turno. Cada loseta representa un edificio que podemos construir o una actividad que podemos hacer. Así, si nos movemos al aserradero nos permitirá coger madera, la librería nos permitirá robar cartas, la granja nos permitirá construir granjas con granjeros… estos granjeros a su vez, nos harán falta para ponerlos a trabajar y poder activar los edificios que vamos construyendo. Por ejemplo, si construimos un almacén, éste necesitará un mozo de almacén para gestionarlo… y hablando de almacenes, éstos serán muy importantes porque el número de espacios disponibles para guardar cosas es escaso. Logística, producción, desarrollo, gestión de recursos y un puzzle muy curioso que hará que para hacer una cosa, tengamos que programar muchas otras con anterioridad. Es el típico juego que para hacer una cosa, previamente has tenido que hacer muchas otras, formando una cadena de producción bastante interesante.

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Pero tengo que avisaros de algo: cada era a dos jugadores puede llevar aproximadamente una hora, así que jugar las cuatro eras pueden ser 4 horas de partida fácilmente. El desarrollo de tu colonia es muy lento, hay poca o prácticamente nula interacción pero el come cocos que es dar cualquier paso para aprovechar al máximo tus acciones es más que suficiente para pasar unas horas super entretenidas. Además el juego propone un sistema para poder guardar tus partidas por si las 4 horas seguidas te parecen demasiado o incluso empezar directamente en la era III o IV.

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Estoy deseando que me llegue y darle muuuuchas partidas (la copia que jugué es la de mi cuñado), porque el juego es muy configurable: puedes elegir en qué era empezar, el orden de las losetas siempre cambia, los edificios especiales se eligen al azar en cada escenario, las cartas de mejoras son muchísimas… Eso si, creo que es un juego para jugar en solitario o a dos jugadores porque a más, se puede hacer demasiado lento.

Resumiendo, si lo que buscas es un juego con interacción, sal huyendo hacia el lado contrario. Si quereis un juego de desarrollo al que jugar con calma y centrados en crear vuestro chiringuito de la manera más eficiente y productiva, este es vuestro juego.

Terraforming

Aquí teneis la reseña, pero os hago un resumen rápido: juegazo.

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El Banquete de Odín

En el primer momento que lo vi en la tienda corrí a por él: me apetecía mucho probar el nuevo juego “sesudo” de Uwe Rosemberg. Las expectativas estaban altas y no sólo por jugarlo, sino también por ver esos componentes, el inserto y sobre todo, ese librito donde nos explican algunos cosas sobre los Vikingos. Y la verdad es que no decepcionó en absoluto. Otra vez las reglas son muy sencillas y aunque el tablero con el marcador de ronda puede asustar porque constan de muchos pasos, la partida se hace muy dinámica, sobre todo a dos jugadores.

El peso gordo del juego está en el tablero de acciones que podemos elegir hacer. Son muchísimas y el timming va a ser super importante a la hora de ejecutarlas. Las acciones en el tablero están distribuidas en columnas haciendo que las más básicas requieran uno o dos vikingos, mientras que las más complejas requieran tres o cuatro. El orden de turno cambiará ganándolo en cada ronda el último en colocar vikingos a trabajar.

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Las acciones son de los más variadas pero sin duda la de cazar es la más “diferente” donde tendremos que probar suerte con un dado y añadir armas de caza como trampas o arcos al resultado para poder tener éxito o pifia.

Todo lo que vayamos consiguiendo con las acciones de nuestros vikingos: comida, ropajes, joyas, etc, tendremos que colocarlos en nuestro tablero personal como en el patchwork para, a modo de tetris, ir encajando las piezas y recibir dinero y lo que es más importante, tapar huecos que si no tapamos antes de terminar la partida, nos darán puntos negativos.

Un juego super entretenido, muy regulable y que mezcla mecánicas de dos de sus juegos de manera magistral: el Patchwork y el Fields of Arle. Si os gusta Uwe y los dos juegos del autor que acabo de mencionar, El Banquete de Odín es éxito seguro.

Flow of History

El año pasado me quedé sin poder comprar Ponzi Scheme, un juego de un autor taiwanés que este año repetía en Essen con The Flow of History. El juego colgó el cartel de sold out a las dos horas de empezar la feria y si os digo la verdad aun no se ni cómo he podido conseguir la copia, pero… el caso es que la tengo en casa.

El juego deja la misma sensación que el Ponzi: al principio no sabes muy bien si lo estas haciendo bien o no, juegas un poco al tun tun, pero llega un momento, en alguna ronda, que tu cabeza hace “clic” y entiendes la dinámica.

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Es un juego de civilizaciones y el objetivo es tan fácil como hacer set collection con unas cartas y reunir tantos iconos de producción como sea posible. Para ello, en cada era (son 5), podrás hacer una de estas cinco cosas: 1.- invertir en una carta pujando por ella la cantidad de recursos que quieras, 2.- llevarte la carta por la que previamente pujaste, 3.- usurparle la puja a alguien y llevarte tu la carta por la que alguien pujó, 4.- hacer la acción de una de las cartas que ya tengas en tu nación o 5.- cosechar para ganar recursos que te van a permitir pujar. Y sólo puedes hacer una acción en tu turno. Así se puede dar el caso de que pujes por una carta 4 recursos, termine ahí tu turno, le toque al siguiente y este jugador te la arrebate pagando 5 recursos por ella. Si pasa esto pierdes la carta pero el jugador te pagará a ti el dinero que pujaste inicialmente por ella. Así que siempre que quieras una carta tienes que medir bien qué pujar por ella para que los que van detrás tuya y tienen turnos antes de que te vuelva a tocar a ti, no te la roben.

Al ir ganando cartas, las pondrás en tu zona de juego y se activaran una serie de bonus y además unos efectos que pueden ser inmediatos o ejecutables más adelante con una de las 5 acciones que puedes hacer en tu turno.

El juego con este mecanismo tan sencillo es una autentica joyita de caja pequeña. Tiene mucha interacción, te exige medir bien tus pasos, tiene puteo y unas cartas que a pesar de que las mecánicas sean abstractas, le dan ambientación al juego. Tendremos líderes, ataques, cartas de cosecha que nos aseguran obtener recursos necesarios para pujar, construcción de maravillas… Además el diseño de las cartas es precioso y el texto de ambientación digno de leer (la mayoría son citas de grandes personajes de la historia). En definitiva, si lo encontráis en algún sitio: compradlo!

Great Western Trail

El nuevo juego del que lo petó el año pasado con Mombasa: Alexanfer Pfsiter. Tenía ciriosidad por jugarlo aunque algo me decía que no iba a ser mi preferido de este año y es que sólo ver en fotos el diseño del tablero y la composición de las losetas, me echaba para atrás. Y mis sospechas se cumplieron. Sólo he jugado una partida y media (la primera no la pudimos terminar) así que aún no hablo con mucho conocimiento, pero la verdad es que, aunque admito que es un juego rendondo, con mucha variedad de acciones y con muchas vías a explorar, es un juego que me da pereza explicar y sacar a mesa. Me recuerda un poco a los juegos de Feld por el lío que supone hacer cualquier cosa (aunque aquí al menos las acciones están mejor hiladas “tematicamente”) pero sobre todo por el lío que supone hacer cualquier cosa. Ya os digo, las reglas son muy sencillas, pero las mecánicas que utiliza y el tablero en el que jugamos hace que no veas las cosas con claridad y tengas que sobre esforzarte innecesariamente.

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El otro día lo comentaba con unos amigos: para mi Great Western Trail sería un Windows y Terraforming Mars sería un Mac. Great Western tiene unas reglas sencillas y cualquiera con un poco de esfuerzo va a poder jugarlo, pero la manera de ejecutar las acciones o de proponer las mecánicas resulta farragosa. Tienes muchos caminos que se entrecruzan en el tablero que parecen cables que no te dejan pensar con claridad. En Terraforming las acciones son 3 o 4, son claras y meridianas y el tablero, aunque feo, es lo más intuitivo, claro y funcional. Pues eso: Windows Vs Mac. Yo siempre me quedo con Mac.

Dale of Merchants

Creo que no ha salido precisamente en Essen, que fue un kickstarter y que ha sido hace poco cuando ha empezado a llegar a los mecenas. Sólo diré que es el primer deckbuilding que juego que me DIVIERTE. Y no digo más, porque espero el jueves publicar una especie de artículo donde me voy a explayar más.

Cual sería mi ranking por el momento:

No tengo ranking. Imposible ordenarlos por el momento dándole más valor a unos que a otros. Quizá Terraforming, The Colonist y el Banquete de Odín son los tres con los que más he disfrutado, luego pondría al Lorenzo porque aunque es un juego menos exigente que los otros, siempre me apetece sacar, aunque insisto en que temo por su rejugabilidad. Y dejo en último lugar al Great Western no porque no me guste, si no porque ahora mismo es el que menos me apetece repetir.

Los juegos de caja pequeña: dos joyitas. Por ahora acierto en el 100% de las compras de este año y sobre todo porque, al menos estos títulos de los que os hablo, se complementan muy bien en la ludoteca.

Actualizo la entrada con las impresiones sobre el Oráculo de Delphi

Se me había olvidado comentaros otro juego que, aunque no es mío (lo jugué con la copia de mi cuñado), si que es novedad de Essen. Se trata del Oráculo de Delphi, el último título de Feld. No lo tenía en la lista porque desde hace tiempo no me apetece jugar a sus juegos por ser todos muy farragosos y fríos y este cumple esas dos características a la perfección. Es un pick up and deliver con una mecánica muy rebuscada en la que hay que hacer concordar los símbolos y colores del tablero con los de los dados que van saliendo. Además creo que es muy poco regulable. En resumen, si disfrutas los juegos de Feld, te gustará y aun así creo que es de los más flojitos de los últimos años. Si no te gusta Feld… mejor déjalo pasar o pruébalo antes de comprarlo, porque aunque no hay ensalada de puntos y el objetivo del juego es una carrera por superar una serie de pruebas/objetivos, su estilo está muy presente.

Y a vosotros… cual os está gustando más? Os habéis llevado alguna sorpresa o decepción? Contadnos en los comentarios!!

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Showing 3 comments
  • Alberto Frances
    Responder

    A mi Terraforming Mars me encantó, pero veo su precio injustificadamente alto. No digo que no termine cayendo, pero siempre miro para otro lado cuando veo ese precio.
    El flow of history no lo conocía, y eso que me encantan los juegos de civilizaciones. Le seguiré la pista a ver qué tal.
    Great Western Trail tengo muchas esperanzas depositadas en él. Lo estrenaremos pronto por aquí a ver tal.
    Gran trabajo como siempre, Yol.

  • Virgili
    Responder

    Yo inagnuré El Flow con Yol, y la verdad es que me gustó bastante, pese a que me machacaron con la opción sniper.
    Tengo ganas de jugarlo otra vez, a ver si, una vez elimnada la circunstancia de “ultimo de turno” me dejan hacer algo.
    Si no fuera tan difícl de conseguir, lo tendría ya.
    Así que Yol……
    ¿Cuando?

  • David Bartolome Alonso
    Responder

    Para mi el mejor de todos esos es sin duda el great western trail. Para nada es farragoso, de hecho es mucho mas sencillo que el mombasa, no digo que sea mejor que este último, ambos son muy buenos y totalmente distintos.

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